CÓMO SER UN BUEN AM@

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Hoy voy a dirigirme, especialmente, a quienes desean ser Am@s. Si os pasa como a mí cuando era un novato, os habéis preguntado muchas veces qué hay que ser para ser un buen Am@ ¿no es cierto? Es muy posible que en tu primera sesión (si ya la has tenido) te hayas sentido un poco desorientado; tienes a tu sumis@ esperando a qué comiences, deseando someterse y tú te preguntas ¿qué hago ahora?

Pues es muy simple: ¡juega! Pon en práctica tus fantasías. Hay muchos objetos corrientes que pueden producir sensaciones intensas y placenteras: peines para pasar sobre la piel, plumas para hacer cosquillas, pinzas de la ropa (usa un par o usa muchas en artísticas líneas),cubitos de hielo, cinturones de cuero para los azotes, cepillos del pelo para arañar o golpear, y por supuesto tus propios dedos, boca, genitales… Tómate tiempo para disfrutar de tu sumis@, luego llévale al borde del éxtasis, detente y haz que desee más.

Puedes mostrarte juguetón, divertido por tu propia ineptitud incluso, mientras tu sumis@ está gimiendo de deseo. Puedes dar órdenes, ser simpátic@ pero suci@, alegre pero sádic@, cariños@ pero dominante, caprichos@… Lo que quieras. Todo el tiempo que centres tu atención en tu sumis@, tu sumis@ estará disfrutando. Relájate, déjate llevar, muéstrate siempre segur@ y si dejas de disfrutar, detente.

Por supuesto, no debes centrar toda tu atención en el placer de tu sumis@, después de todo él/ella está ahí para darte placer a ti y se sentirá realmente orgulloso de dártelo. Úsal@ para tu propio placer, concediéndole pequeñas atenciones, aunque ya sabes que es tan agradable dar placer como recibirlo.

No olvides nunca que tu sumis@ es responsabilidad tuya. Mientras juegas es posible que le pongas en situaciones de indefensión, tanto física como emocional, y él/ella confía plenamente en ti y en tu habilidad para manejar cualquier situación que se presente. Si sucede algo inesperado, primero que nada atiende a tu sumis@, tranquilízale, que sepa que no vas a abandonarle en esa situación y trata el problema con calma y sensibilidad.

No te sientas limitado por ideas preconcebidas sobre lo que deberías hacer ni te preocupes por si estas llevando la dominación correctamente. Si empiezas a sentirte presionado o inseguro, da marcha atrás, párate un momento incluso, y pregúntate lo que ‘tú’ quieres de la sesión; si no sabes qué hacer, o hay algo que no quieras o no sepas hacer o si no tienes claro lo que tu sumis@ está dispuest@ a hacer, para la sesión (con toda la elegancia posible), eso es siempre mejor que dejar que la situación vaya degenerando en algo aburrido o poco placentero.

Y si te quedas sin ideas… Aprovecha a tu sumis@, ordénale que te cuente sus fantasías más calientes, aparte de ser muy excitante, eso te ayudará a encontrar nuevas cosas…. O da por terminada la sesión.

Como ves, no es tan complicado ¿verdad? Es cuestión de mucha fantasía. Y, eso sí, que tu sumis@ no te sienta insegur@ durante la sesión. ¿Cómo va a entregarse a un Am@ que duda al darle una orden? Es tu pertenencia y tu responsabilidad, tú dominas y cuidas. Él/ella hará lo que desees…

Pero haz que se sienta orgullos@ de servirte.

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